Una propuesta ecucativa que ofrece a los pequeños en su primer año de vida la posibilidad de descubrir el mundo a partir de su propia actividad.
Descubriran los objetos con su variedad de formas, texturas, colores estimulando sus sentidos y capacidades...
Es una actividad de juego, donde el pequeño es el protagonista de su propio aprendizaje.
Favorece la autoestima, respeta el ritmo y necesidades de cada uno.
Propicia la colaboración y relación de las familias con la escuela.